domingo, 13 de julio de 2014

El Topodrilo



Érase una vez la tan afamada historia un Topodrilo

El cual el Topodrilo estaba deprimido. Totalmente triste. Analizando su vida. Llorando y llorando. 

Sus lágrimas se volvían perlas con las que hacia collares que se evaporaban con los rayos del sol. 

De pronto un tigre rugió, y del aliento del tigre salió un aliento de color turquesa que rebotando contra un viejo nogal que dio forma del Niño Elefante

El Niño Elefante miro al Topodrilo y le dijo: 

-Drilo
¿Por qué lloras? 

Topodrilo le dijo por que era época en que los topos se plantean los logros y todo lo que han hecho. 

Y Topodrilo miró fijamente al Niño Elefante y le dijo: 

-¡Yo no hice nada!
¡no eh logrado nada! 

El Niño Elefante le preguntó: 

-¿Y qué has hecho para lograr algo? 

Topodrilo trago saliva, pensó unos minutos... pensaba... pensaba... 

Pensaba. Y le dijo: 

-Pensaba hacer unos túneles pero la tierra estaba durísima. También pensaba en hacer un libro pero nadie me lo iba editar. Pensaba en abrir un parque de diversiones como el ratón negro ese, pero ya existe "Topolandia" y es un éxito. 

-¡Bueno yaaaaaaaaaaaaaa! 

Dijo el Niño Elefante con voz más autoritaria. Y le dijo: 

-Pensabas mucho. Y no has hecho nada. 

Es que estoy solo dijo Topodrilo

Entonces el Niño Elefante alzando la voz con más autoridad le dijo: 

-El Grillo de Mente está al lado tuyo. Y nunca lo has escuchado. 

y con vos decepcionaste se retira diciendo... 

-¡Changos! 
Como me hacen perder tiempo. 

Topodrilo se quedó pensando: 

-¿Qué me habrá de querer decir El Niño Elefante

Cuando de la oreja le sale un grillo y le dice: 

-¡Nada wey! Solo que me escuches alguna vez en la vida. Que me escuches a mí. 

Y Topodrilo lo escuchó. Le contó un chingo de historias larguísimas. Aburridísimas que no vienen al caso. Y cuando llegó la noche El Grillo le dijo: 

-Hey wey. Echate una cabaña para pasar la noche. 

Entonces el Topodrilo construyo la cabaña. 

-¡Perfecto!

El Grillo de Mente le dijo con voz mas alegre: 

-¡Perfecto!, ahora tendremos una peda. 

Invitó a La Ardilla con Cola de Halcón, La Araña de Dedos de Largo. El Búho de Ojos Saltones, no podía faltar nadie. Una peda si les aseguro que fue, bien chingon. 

Entonces en lo mejor de la fiesta El Grillo se transformó en un megáfono y le dijo: 

-¡Corre topo!¡ Corre!¡ que la cabaña está construida por donde pasan los toros. ¡Y ahí vienen! 

Tumbaron todo y destruyeron las cabaña, y a correr y a correr. Todos a correr. Todos dispersos por el bosque. Corriendo y corriendo. Hasta que llegaron a un rio. Y el grillo le dijo al topo: 

-Mmm... 
Échate un puente wey para cruzarlo 

Del otro lado había una pradera espectacular, donde había flores, el pasto relucía completamente verde. Con un maravilloso aroma al maestro limpio. Relucientemente, chingón. 

Así que en el mejor momento El Grillo se volvió a transformar en megáfono y dijo: 

-¡Corre!¡ Corre topo! ¡Corre! ¡Qué ahí vienen los toros para cruzar el puente! ¡NO MAMES WEY! Los toros comenzaron a cruzar el puente. ¡A correr wey. A correr, a correr, a correr!... 

Y de tanto que corrieron, llegaron a la cima de una montaña. Muy chingona. 

El Grillo con voz más calmada le dijo al topo: 

-Ah. Échate un mirador. 

Y el topo se construyo el mirador. Bien alto donde se veía todo chidísimo. 

Cuando estaba terminando el mirador El Grillo se volvía a transformar en megáfono y le dijo: 

-¡Corre topo, corre! ¡Ahí vienen los toros subiendo la montaña! ¡Y a correr, a correr! 

Hasta que llegaron a una gran laguna. Como la laguna azul, pero un poco más chida. El Grillo observó el lugar y dijo: 

-Si este lugar tuviera sombra, sería perfecto. 

Afirmando al topo le dijo: 

-Échate una sombrilla wey. 

Topodrilo construyo la sombrilla. No una, un chingo de sombrillas. Perfectas increíbles. 

Hasta que El Grillo se volvía a transforma de nuevo en megáfono y le dijo: 

-¡Corre topo, corre, que ahí vienen los toros a bañarse! 

Entonces Topodrilo con vos enérgica le dijo al grillo: 

-¡Basta! y me quedo aquí cabron!. 

Y los toros le pasaron por encima del pobre Topodrilo

Topodrilo ya todo madreado, pisoteado, hecho un asco, mira a su costado y ve al grillo. Y Grillo lo mira y le dice: 

-Te lo dije wey. Los toros nunca se detienen.  
¿Si ustedes pensaron que esta historia nos enseña una vez más que siempre hay gente que va impedir nuestros triunfos. Qué por más que nosotros intentemos y luchemos, y nos madreemos para tratar de encontrar y lograr nuestros objetivos en la vida. Siempre va haber quienes intentaran en destruir y pisotear nuestros sueños? 

¡Pues no! 

No importa que los toros hicieran un desmadre... 

LO IMPORTANTE ES NO DE TENERSE.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

.