Se cuenta en cierto lugar de este mundo...
Una señora tenía 2 perros: uno tamaño bolsillo y el otro ciego.
Salía a la calle a dar un paseo o (lastima) la vieja con un perro pequeñito y el otro dándose de topes en cada poste que se cruzaba en su camino.
Un día un trabajador de la comisión federal de electricidad le pidió permiso para entrar a su patio para revisar las instalaciones de la cuadra. La señora le dijo que le espere un poco, ya que que salir, pero que no tardaría mucho en regresar.
Cuando regresó la señora, estaba un policía esperándola en su casa así que se preocupo por la presencia del susodicho oficial.
El policía le preguntó en cuestión, el cual tenía a los dos perros amarrados, al cieguito y al pequeño.
Y con vos muy propia le dijo el policía:
-¿Son suyos estos perros señora?
Si, dijo ella.
-Le informo que debo de llevármelos arrestados a sus perros porque son posibles sospechoso de agresión a un servidor publico.
¡Chale!
¡No mamen!
El policía ya tenía a los perros apañados y listos para treparlos a su camioneta y llevárselos a la comandancia de policía por sospechosos.
Y todo esto por herir a un servidor publico.
El pedo fue. que al pendejo de la comisión de electricidad, le valió madre y se metió a sus anchas a su casa si antes esperar a que la señora llegara, ocasionando esto que los perros le ladraran y se le aventaran encima.
¿Y cómo pasó esto?
¡Ha!
El perro chico, del tamaño de un chihuahua, dirigía al otro perro ciego el cual tenía sus dientes grandes haciendo esto una certera mordida en los pantalones del presunto irresponsable público.
Eran como un dúo dinámico. Como Batman y Robin, como Biruta y Capulina o como el Gordo y el Flaco.
Bueno, para no hacerle el cuento más largo, la señora no sabía si cagarse de la risa o a amarrárselo acachetadas.
Por lo tanto, lo que hizo fue… las dos cosas.
No se crean.
Lo que hizo es ir a la comandancia a pelear por sus perros y al llegar a la comandancia el policía explico todo al jefe que este a su vez se le quedaba viendo como con cara de:
¿Este wey tá pendejo, borracho o que pedo?
A sí que el jefe en turno, se disculpó de la señora y mandó al oficial a los separos por andar apañando perros y hacer pendejadas.
Y todo esto pasó en este extraño mundo al que pertenecemos.
PD:
Los policías se aburren y pues, tienen que hacer de vez en cuando algo que haga valer sus actos deteniendo a perritos inocentes.

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